Cómo empezar a nadar: aspectos a tener en cuenta

¿Te estás preguntando cómo empezar a nadar para mejorar de tus problemas de espalda, aumentar tu capacidad pulmonar o simplemente sentirte más sano o sana en general? Entonces este post te interesará: ¡la natación es un deporte que está al alcance de cualquiera! Solo necesitarás algunos artículos básicos para el equipamiento y una piscina en buenas condiciones, como veremos.

Cómo empezar a nadar

Equipamiento básico para este deporte

En este artículo sobre cómo empezar a nadar, el primer aspecto que abordamos es el equipamiento. Esta es una lista con los artículos básicos que necesitarás en tus sesiones:

  • Un bañador, a ser posible corto (slip o hasta la mitad del muslo), mejor que los de tipo bermuda, ya que estos últimos están más pensados para los chapuzones veraniegos. Los mejores  bañadores de natación para mujer son los de una pieza. Y en todos los casos, si el agua de la piscina es especialmente fría, puedes optar por trajes de baño gruesos
  • Unas chanclas cómodas, fáciles de poner y quitar, para acceder al recinto de la piscina y para su uso en las duchas.
  • Un gorro de natación, pues llevarlo en la piscina es una norma básica de higiene, principalmente para evitar la caída de cabello al agua
  • Gafas de nadar, que te permitirán ver debajo del agua, de forma clara y sin irritar los ojos
  • Una toalla, para secarte tras el baño
  • Una bolsa de deporte para transportar todos estos artículos y la ropa de cambio que vayas a usar tras la sesión

La buena noticia para ti es que todos estos artículos están disponibles en Decimas.es, tanto para hombre como para mujer, niño o niña.

Consideraciones sobre la piscina

Una vez te has hecho con un buen conjunto de artículos de natación, tendrás que tener claro dónde vas a practicar este deporte. Te recomendamos que descartes las piscinas de verano para empezar: no están divididas por carriles y te resultará incómodo nadar con otros usuarios jugando a tu alrededor, especialmente niños y adolescentes que no entenderán el uso que estás haciendo de la piscina.

Por tanto, localiza una piscina climatizada interior, que tenga al menos 20 metros de longitud. Si vas a nadar por libre, intenta que no esté demasiado concurrida, puesto que compartir carril con muchos otros usuarios puede producirte cierto estrés: tu ritmo de nado será probablemente bajo, lo que puede incomodar a otros usuarios, especialmente si no hay una clara clasificación de carriles según la velocidad (lento, intermedio y rápido). También puedes acudir a la piscina en horarios de poca afluencia (primera hora, hora de la comida, etc.), que te permitirán disfrutar más libremente de tu carril.

Y por último, una opción siempre recomendable acerca de cómo empezar a nadar: sumarte a un grupo de natación para principiantes, que suele haber en todos los centros deportivos con piscina. Un monitor profesional sabrá indicarte una tabla de ejercicios acorde con tus capacidades y tu potencial de mejora. Además, te hará variar las técnicas de nado (braza, crol, espalda, mariposa…), empleando objetos específicamente diseñados para este deporte.

Natación más avanzada

Y ahora que ya sabes cómo empezar a nadar, te espera un periodo de consolidación en este deporte, tras el cual podrás dar un salto adelante y proponerte otras metas. Por ejemplo, perfeccionar tu técnica, mejorar tu rendimiento o presentarte a alguna competición, incluidos los triatlones, tan de moda en la actualidad.

En ese caso, te serán de gran ayuda elementos más específicos de equipamiento, como aletas para los pies, tablas de flotación o pull boys, para mantener las piernas unidas durante tus ejercicios. También puedes plantearte la compra de accesorios más sofisticados, como es el caso de los auriculares Bluetooth acuáticos, que te permiten escuchar música en la piscina, o pulseras de actividad que miden el número de brazadas y la distancia recorrida.

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