Cómo usar la bicicleta de Crossfit en tu entrenamiento

Aparentemente, la bicicleta de Crossfit es como una elíptica. Pero aunque tienen rasgos evidentes en común, también tienen importantes diferencias. En especial, el esfuerzo que exigen: este modelo es uno de los favoritos en las sesiones HIIT de alta intensidad, mientras que la elíptica admite un uso más moderado, adaptado a todo tipo de perfiles. Por ello, en este post te explicamos cómo se usa la Assault Air Bike, que es el otro nombre que recibe esta máquina tan de moda.

cómo usar la bicicleta de crossfit en tu entrenamiento

Cómo es y cómo sentarse en una bicicleta de Crossfit

Como cualquier bicicleta estática, la de Crossfit tiene pedales. Y al igual que una elíptica, tiene dos mangos móviles o remos, que se mueven alternativamente, adaptándose al braceo natural del deportista. Sin embargo, la elíptica se utiliza de pie, sin sillín, porque su funcionamiento se basa en un movimiento similar al de la carrera o al del paseo.

En cambio, la bicicleta de Crossfit sí tiene sillín, pues está pensada para utilizarse en posición sentada, dado el gran esfuerzo que hay que hacer para accionarla. Y el culpable de dicho esfuerzo es la rueda delantera, verdadero elemento diferenciador del aparato. Es una rueda de aire, con apariencia de jaula, que provoca una paradoja: cuanto más esfuerzo se aplique, más trabajo cuesta mover la bicicleta. Esto es así por la resistencia de aire que realiza la rueda, pues en vez de radios tiene piezas similares a unas aspas.

 

Cómo ‘mover’ esta bicicleta

La descripción de la postura a adoptar en una bicicleta de Crossfit es: sentado, con la espalda recta pero con el torso ligeramente adelantado, por lo que el usuario mantiene la mirada hacia el suelo. Para ello, es fundamental ajustar adecuadamente la altura del sillín y de los manillares antes de empezar.

Este entrenamiento es muy completo porque requiere de un alto esfuerzo tanto en el tren superior como en el inferior. Es decir, los brazos no ejercen un simple apoyo o acompañamiento corporal, sino que han de proporcionar un empuje tan potente como el de las piernas.

Las series admiten diferentes combinaciones de ejercicio y de descanso. Las dos más habituales son:

  • 20 segundos de trabajo, intercalando descansos de 10 segundos, sin ejercer ningún tipo de esfuerzo.
  • 15-30 segundos de trabajo, intercalando descansos activos de 30-60 segundos, en los que se continúa pedaleando sobre la bicicleta, aunque sin intensidad.

La consola central, situada en la zona del manillar, indica parámetros como la potencia generada, las revoluciones completadas o la distancia, así que puedes basar tu entrenamiento en un objetivo de este tipo. No está demás llevar un control de las pulsaciones durante la sesión, pues este esfuerzo tan potente y explosivo las eleva a cotas altas en cuestión de segundos.

El equipamiento necesario para este entrenamiento no ha de ser especialmente técnico: será suficiente con camisetas transpirables, mallas o pantalones cortos como los que encontrarás en nuestras secciones de Fitness. Eso sí: es recomendable que la suela de las zapatillas sea firme, para que la planta no sufra en la pedalada. En cualquier caso, el pedal suele tener su propia correa para que el pie permanezca firme sobre este y no se produzca pérdida de potencia en cada pisada. Puedes también proteger tus manos con guantes de gimnasio y un cubresillín que haga más cómoda la postura.

Y como entenderás en cuanto te subas a una, este entrenamiento ha de hacerse en un gimnasio o en un espacio perfectamente aislado, pues se trata de un aparato muy ruidoso. Por tanto, hazte con tu gymsack o mochila y no olvides los artículos habituales para llevar contigo, como te recordábamos hace unas semanas.

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