¿Correr en ayunas es beneficioso?

Si eres un runner al que le gusta estar bien informado, puede que hayas escuchado o leído en los últimos años una tendencia que está avanzando entre los deportistas: correr en ayunas. Pero, ¿es realmente beneficioso? ¿Para quién y en qué medida? En este artículo te damos algunas explicaciones que te serán de utilidad, con la vista puesta en los dos grandes objetivos que siguen quienes entrenan de esta manera: la mejora del rendimiento y la pérdida de peso.

Correr en ayunas

¿Qué consideramos por correr en ayunas?

Se trata de la carrera que realizamos con el ‘estómago vacío’. Y eso se consigue de dos maneras. Por un lado, saliendo  correr por la mañana nada más levantarte, tras el descanso nocturno, sin ingerir ningún alimento. Y por otro, saliendo por la tarde tras un buen rato de abstinencia, de al menos 5 horas.

Falta de unanimidad

Lo primero que hay que comentar es que no existe unanimidad acerca de los efectos de correr en ayunas. Y tampoco hay estudios demasiado concluyentes que apoyen las tesis de seguidores y detractores. Quienes optan por incluir este tipo de sesiones en su programa de entrenamientos, lo hacen más bien por convicciones empíricas (“a mí me funciona”, “a mis clientes les va bien”, etc.).

Para corredores experimentados

Antes de analizar sus posibles efectos (o su ausencia de ellos), conviene recordar que correr en ayunas no está recomendado para corredores poco experimentados. Someter a nuestro cuerpo a un esfuerzo de este tipo puede ser peligroso, por riesgo de desvanecimientos o pájaras. Por tanto, dos recomendaciones derivadas: sal siempre con compañía y lleva contigo un gel o bebida isotónica, por si acaso.

Posibles efectos sobre el rendimiento

Dentro de la mencionada división de opiniones, parece haber más consenso en el hecho de que correr en ayunas ayuda a mejorar el rendimiento. Muchos son los entrenadores que aseguran practicar este método para carreras de montaña o ultrafondo, pues mejoraría la capacidad de nuestro organismo para resistir esfuerzos prolongados. En concreto, la capacidad del músculo para usar las grasas como fuente de energía, sustituyendo a los hidratos de carbono en esa función.

Correr en ayunas para adelgazar

Se ha extendido mucho la opinión de que, al correr en ayunas, nuestro cuerpo se ve obligado a recurrir a las grasas almacenadas en nuestros depósitos para generar energía. Para muchos expertos, es así, aunque para otros no supone una reducción de peso significativa, pues lo único que cambia es el momento de la ingesta de calorías: antes vs después del entrenamiento. Para lograr unos resultados más evidentes, siempre resulta más efectivo llevar una dieta equilibrada y una rutina de ejercicio ‘normal’ y continuada.

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