Por qué y cómo fortalecer el cuádriceps

El cuádriceps es uno de los músculos más fuertes y vitales por su implicación en un movimiento muy importante de nuestro día a día, como es caminar, y en otra acción fundamental para los deportistas, como es correr. Sin embargo, no siempre recibe la atención que merece, puesto que no es uno de los músculos que se desean tonificar, a diferencia de los músculos del tren superior (bíceps, abdominales, etc.), asociados de forma estética a los ‘cuerpos 10’. Pero en este post te explicamos por qué deberías fortalecer tu cuádriceps, y cómo hacerlo de forma sencilla.

fortalecer el cuádriceps

Por qué fortalecer el cuádriceps

Desde un punto de vista estético, conviene fortalecer el cuádriceps porque es uno de los más afectados por la hipotonía: si se deja de ejercitar, es un músculo muy propenso a perder tonicidad. Y esto sucede a menudo, por ejemplo, tras una operación de rodilla, durante la consiguiente etapa de recuperación post operatoria.

El otro motivo por el que conviene tener siempre un cuádriceps fuerte es aún más importante para un deportista: la prevención de lesiones e incluso la mitigación de molestias, principalmente en la rodilla. Fortalecer la musculatura alrededor de una articulación o hueso es una solución que también se emplea en otras partes del cuerpo y da muy buenos resultados, pues actúa como escudo protector que sobre la articulación afectada, descargandola de peso y esfuerzo.

Para mantenerte una rutina fitness no olvides de utilizar la indumentaria adecuada para evitar lesiones y mejorar tu desempeño, siempre usando guantes para para alzar pesas, sin olvidar que el calzado juega un gran papel en la realización de los ejercicios. Para esto se recomienda zapatos de training, siendo esta la categoría que aporta la tecnología  ideal para este tipo de ejercicio.

Cómo fortalecer el cuádriceps

Existen numerosos ejercicios de fitness, que se pueden hacer en casa o en el gimnasio, y que tienen la misión de fortalecer este músculo. El más sencillo y habitual son las sentadillas, que trabajan el cuádriceps mediante la flexión de rodillas en posición de pie, manteniendo la espalda lo más recta posible. La sentadilla de pared también trabaja este músculo, el recto femoral, y se realiza apoyando la espalda en la pared. Por último, otra sentadilla donde se trabaja el cuádriceps, y mucho, son las de barra: se realizan con una barra de pesas en los hombros y, por tanto, estos músculos se ven obligados a levantar más peso que el del propio cuerpo, como ocurre en las sentadillas normales.

Los fondos de silla también obligan a flexionar las rodillas pero, sin embargo, los brazos son los que realizan la mayor parte del esfuerzo, trabajando el tríceps y no el cuádriceps.

Un ejercicio interesante para fortalecer el cuádriceps son las zancadas, que también se realizan sin la ayuda de complementos ni aparatos: en posición de pie, hay que llevar una pierna hacia atrás, flexionando la que permanece de apoyo, trabajando así el músculo protagonista de este artículo.

Una versión algo más exigente, a medio camino entre la zancada y la sentadilla, es la llamada ‘sentadilla búlgara’, que se realiza sobre una pierna, puesto que el pie de la otra más atrasada queda se sitúa sobre un banco, sin hacer esfuerzo sobre él. Además, esta sentadilla búlgara se puede hacer con mancuerna, sujetándola con ambas bajos bajo la barbilla, lo que añade un mayor peso a levantar y, por tanto, un extra de dificultad.

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